Tito Fuentes fue el regreso más esperado a la banda.
Molotov celebra 30 años con un concierto explosivo en el Palacio de los Deportes 🔥🎸
Molotov encendió el Palacio de los Deportes en una noche que quedará grabada en la memoria de sus fans. La banda celebró tres décadas de carrera con un show demoledor, lleno de energía, irreverencia y nostalgia. Ante más de 18 mil asistentes, el grupo ofreció un concierto sin pausas, marcado por el regreso triunfal de Tito Fuentes, quien volvió a los escenarios tras varios meses alejado por problemas de salud.
Un arranque con toda la energía
El concierto comenzó puntualmente a las 21:00 horas, con los temas “Jacobo” y “Oler el UHU”, preparando el terreno para una avalancha de guitarras y adrenalina.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
Cuando sonaron los primeros acordes de “Amateur”, el público explotó: celulares en alto, saltos y gritos convirtieron el recinto en una auténtica fiesta de aniversario.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
“¡Qué bueno que estamos aquí! Nos hemos congregado no solo por los 30 años, sino para mandar a chingar a su madre al que no grite”, bromeó Micky Huidobro, antes de desatar el caos con “Chinga tu madre”, coreada por todo el Palacio.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
Clásicos, sorpresas y un regreso muy esperado
Tras una breve pausa, llegó “Parásito”, seguida de “Pendejo”, una canción que Huidobro presentó diciendo:
“Esta rola data de 1995, actualizada 30 años después.”
Entre risas, el vocalista advirtió: “Me voy a encuerar… pero estoy vestido de cuero”, antes de soltar “Rasta maldita”, que subió la temperatura del recinto.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
Con “Lagunas mentales”, la euforia alcanzó su punto máximo: todo el público de pie, brincando y cantando al unísono.
“Llega este penoso momento en el que cumples 50 años y se te cuelgan las chichis”, dijo con humor antes de interpretar “Chanwuich a la chichona”, provocando carcajadas entre los asistentes.
Pero el momento más emotivo de la noche llegó con el regreso de Tito Fuentes.
Las luces se apagaron y en las pantallas se proyectaron unas botas caminando hacia el escenario. Cuando apareció con su guitarra, el público estalló en aplausos.
“Él no puede hablar, pero dice que gracias… que es una chingonería”, expresó Randy Ebright, confirmando que Tito regresaba tras 12 cirugías, un coma inducido y una larga rehabilitación.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
Una fiesta entre amigos
La interacción entre los integrantes fue constante, como si se tratara de una tocada entre cuates.
“El aplauso es para Pato Machete, quien tiene más historias que nadie”, dijo Huidobro, mientras Ayala agradecía al público:
“Gracias por venir a celebrar 30 años con la banda.”
El setlist incluyó himnos como “Frijolero”, dedicada “a todos los inmigrantes que se sientan identificados”, además de “Gimme the Power” y “Marciano 1 & 2”, temas que pusieron al público a corear con orgullo mexicano.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
Un cierre a la altura
Molotov agradeció a su público por tres décadas de apoyo incondicional:
“Felicidades a ustedes también por aguantarnos 30 años. No está fácil.”
Aunque parecía que el concierto llegaba a su fin, los fans pidieron más, y la banda regresó al escenario para un poderoso encore con seis temas adicionales, incluyendo “Desmoler”, “Más vale cholo”, “Puto” y “Comprendes Méndez”, sellando una noche de pura catarsis y rock sin filtros.
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Molotov demostró que sigue tan vigente, provocador y poderoso como en sus inicios.
Treinta años después, su mensaje sigue siendo el mismo: sin miedo, sin censura y con toda la actitud.

Molotov en el Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña/OCESA.
