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Domingo Santo: terraza con música en vivo y sabores mexicanos en el Centro Histórico

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Disfruta cortes, tacos, cocteles y postres caseros en un hotel boutique con tributos musicales y un ambiente único en CDMX.

Redacción La Chaqueta News

En el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, entre calles empedradas y edificios coloniales de República de Cuba 96, se encuentra Domingo Santo, un hotel boutique que no solo ofrece alojamiento con encanto, sino también una experiencia gastronómica y musical completa. Lo que hace especial a este lugar es su terraza, un espacio elevado y acogedor donde la comida mexicana, la mixología y la música en vivo se combinan para crear tardes y noches inolvidables.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo/ FB

Una terraza para quedarse más tiempo

Subir a la terraza de Domingo Santo es encontrarse con un rincón que invita a quedarse sin prisa. Las mesas cómodas, la vegetación que rodea el espacio y la vista a la Plaza de Santo Domingo crean un ambiente relajado y cálido. Es un lugar perfecto para ir en pareja, con amigos o incluso solo, con la certeza de que cada momento será agradable.

Además de la atmósfera tranquila, la terraza se llena de vida con música en vivo y tributos a artistas icónicos, que van desde clásicos del rock en español hasta homenajes a bandas internacionales. Estos eventos le dan un toque especial a la experiencia, porque convierten la comida en un plan completo de entretenimiento y relajación.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo/ FB

Sabores mexicanos con un toque moderno

El menú de Domingo Santo juega con la tradición mexicana pero con un giro creativo. Entre las entradas, el aguachile verde de camarón es uno de los favoritos, fresco y ligeramente picante gracias al chile serrano y habanero, con aguacate y rábano que equilibran cada bocado.

El chicharrón de cachete, crujiente y jugoso, servido sobre guacamole, es otra entrada que conquista a quienes buscan algo más atrevido. Si lo tuyo es la comida reconfortante, el fideo seco con frijoles refritos, queso panela y chicharrón carnudo es como un abrazo en forma de platillo.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo

En la sección de antojitos mexicanos, destacan los sopecitos de filete, las tostadas de pulpo y camarón, el taco de jaiba suave y los tacos de costilla al carbón con queso y guacamole, todos perfectos para compartir mientras disfrutas de la música en vivo.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo/ FB

Parrilla y cortes para los amantes de la carne

Para quienes llegan con hambre de algo más contundente, la parrilla es la estrella del lugar. El rib eye, cocinado al Josper, es un imperdible, acompañado de papa al horno y chiles toreados. Para los grupos, el cowboy de un kilo flameado en tu mesa con salsa borracha no solo es delicioso, sino también todo un espectáculo que combina sabor y show.

Si prefieres algo del mar, el pulpo a la talla y el tiradito de atún con salsa ponzu y yuzu añaden un toque fresco a la experiencia. Todo está pensado para que puedas mezclar sabores de tierra y mar sin complicaciones.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo/ FB

Postres y mixología para cerrar con broche de oro

La mixología es otro de los atractivos de Domingo Santo. Desde cócteles clásicos hasta creaciones de autor con mezcal, gin, cítricos y hierbas frescas, cada bebida parece diseñada para acompañar la tarde en la terraza.

Y para cerrar, los postres caseros son un must. El plátano al carbón con cajeta, lechera, nuez y helado de chocolate es un favorito que sabe a hogar y celebración. También puedes optar por mousse de chocolate, tres leches o pay de maracuyá, perfectos para compartir después de un buen corte de carne o una ronda de tacos.

Domingo Santo

Créditos: Domingo Santo/ FB

Un plan que combina comida, música y ambiente

Domingo Santo no es solo un restaurante, ni solo un hotel boutique: es un lugar donde la gastronomía mexicana contemporánea, la música en vivo y las tardes en terraza se unen en una experiencia relajada y completa. Ya sea para una cita, una comida entre amigos o simplemente para escuchar un tributo mientras pruebas un cóctel, este rincón del Centro Histórico tiene todo para que el tiempo pase lento y agradable.